Desilusiones en la creación

Cuando tenemos la sensación de que estamos trabajando en algo pero hay algo que no funciona una opción disponible es dar un paso atrás.
Uno de los trabajos más importantes que podemos hacer es aceptar lo que tenemos, ser realistas, dejar por un momento de lado la ilusión y ver con qué materiales contamos. Suelen haber cosas que están ahí, que siempre han estado ahí pero que por focalizarnos en otras las hemos pasando por alto.
Dar un paso atrás significa; parar, descansar, tomarse el tiempo para ver, para sentir y amar lo que sí hay.
Re diseñar una creación puede incomodar al ego, incluso algo más que eso, pero es peor si el ego nos molesta a nosotros. Una de sus especialidades es ver con los “ojos de los otros” o lo que nosotros creemos que los otros ojos quieren ver…
Dar un paso atrás, muchas veces, es simplemente tomarse el tiempo que necesitamos para dejar que baje nuestra frustración. Poder hacer el duelo de la idea que no funcionó y atravesar la barrera de la expectativa hacia la de la verdad.
¿Qué tengo hoy? ¿Con qué puedo trabajar? Y empezar a crear desde ahí. No para quedarme en la limitación sino para formular un cimiento que me permita abrazar la ilusión, la magia y adquirir dirección, con o sin destino (de todas formas este último irá cambiando, danzando para alargar o acortar el camino dependiendo de lo que veamos desde la nueva perspectiva).
Es interesante aprender qué significa parar para cada uno de nosotros. ¿Que es lo que nos ayuda a relativizar? Para algunos puede ser un paseo, para otros el contacto con el arte creado por terceras personas, la contemplación de la naturaleza o la interacción con ella. Puede ser ver a alguien, cocinar, cantar, tantas cosas!
Cada uno de nosotros tiene una vía directa con su ser más profundo que es a quién hemos de convocar invitando así al ego a darse una vuelta por ahí o acompañarnos (esta vez en monástico silencio).
La relación que tenemos con nuestras creaciones puede ser un reflejo del tipo de relación que tenemos con nosotros mismos. Con el ejercicio pues de parar y observar dónde  estamos y cómo nos sentimos en nuestro proceso de creación puede ser una importante brújula y guía, utilizar el proceso como puente para trabajar con lo que sí hay y dejar de lamentarse con lo que “ojalá hubiera habido….”
Tomar al proceso como aliado nos ayudará en esa humildad necesaria para construir, dejándonos sorprender por lo que descubrimos del exterior, transformándolo con nuestro propio lenguaje y pintándolo de nuestras experiencias, miedos y momentos lúcidos.
Es el cúmulo del proceso, con todas y cada una de las paradas, caminos, escollos con el cual construimos.
Aprender a amar lo que somos y lo que hacemos, sin duda, nos permitirá concluir un trabajo para volver reforzados a empezar otro de nuevo.

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4 pensamientos en “Desilusiones en la creación

  1. Hola Natalia, tus palabras me han caído de maravilla. Estoy dando un taller de teatro para niños en La Ciudad de México y estaba sintiendo mucha frustración porque está vez son muy pequeños y me ha resultado difícil. Pero voy a retomar lo que tengo y voy a construir con ello. Uf, que bien! Gracias!

      1. Natahalia! pues ya este 18 de agosto finalizó el curso, fue un curso de verano. Y super!, volví a retomar ejercicios pasados que no concluían bien. Esta vez con mas paciencia, y hubo en especifico un ejercicio que se llama”cardumen” que fue muy motivante. La diferencia es que lo inicié yo para que se motivaran mas, pues había niños desde 4 años. En este ejercicio hay un líder que mueve a todos proponiendo movimientos y sonidos, todos al mismo tiempo y juntitos, justo como cardumen, y muy bien, todos querían ser líder. Quedé muy satisfecha…
        Saludos!!!

        1. Que bien Marcia! Es un placer ir encontrando los tiempos para que todos los participantes puedan disfrutar de la experiencia…paso a paso. ?. Por aquí estoy siempre que quieras compartir. Un abrazo !

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